sábado, 27 de abril de 2019

La Oración que da Resultados

                                               


Pedid y se os dará: buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
                          Mateo 7:7

Tenemos que aprender de nuevo cuál es el poder de la oración. “Más cosas hace la oración de lo que el mundo imagina”, Necesitamos conocer a nuestro Dios y tener confianza en que él nos oyey nos responde.

¿Podría usted recordar una oración que el Señor le haya contestado esta semana..? o la pasada..? ¿Teme reclamar el cumplimiento de la promesa de Jesús implícita en este pasaje..?

Yo también anhelo una vida de oración más profunda y más rica. A continuación le doy algunas sugerencias que a mi me han resultado útiles:

1.- Dígale a Dios exactamente como se siente.

No es necesario llegar a un determinado estado emocional para orar. Considere las oraciones de la Biblia: Vea cómo Job, David y Habacuc hablaron con Dios. Le llevaron a Dios sus preguntas, dudas, preocupaciones y ansiedades.

Piense en lo libre que se siente cuando habla con un amigo intimo. “juan. Me siento muy mal hoy”. “Laura, no puedo entender cómo puedes decir semejante cosa”. ¿ Lo crees realmente ?

Usted puede ser igual de franco (a) con Dios, puesto que el es su mejor amigo.

2.- Sea especifico.

A veces las oraciones de los cristianos son tan generales que no hay manera de poder saber si Dios las ha respondido . Si le pedimos que “Bendiga “ a Enrique . ¿ que esperamos que suceda.? ¿ Por qué no le pedimos al Señor que lo ayude a encontrar trabajo, a dejar de fumar, a vencer el mal carácter o a tener una nueva experiencia cristiana..?

Trate de tener una lista de oración. Escriba los nombres y los pedidos específicos que les corresponden. Pero que sea privada, algo confidencial entre usted y Dios.

3.- Siga pidiendo.

Estoy plenamente convencido de que renunciamos demasiado pronto. Debemos seguir orando. Dios responde algunas oraciones inmediatamente ( como el perdón por ejemplo . pero para otras se necesita más tiempo porque implica cambios de actitud.

¡ Y es posible que Dios desee que sea yo quien cambie ¡ La oración me moldea, me conforma a la voluntad divina. Puedo descubrir que algo que he deseado mucho no es bueno para mí después de todo. Si oro lo suficiente voy a llegar a darme cuenta de eso.

Si estamos orando por otra persona. Dios no la puede cambiar a menos que ella esté dispuesta. También la puede atraer por medio del Espíritu Santo, y el proceso de cambio puede ser largo: un año, dos , 10 años

Pero reclame el cumplimiento de la promesa de Dios. Conserve la esperanza. Siga orando.

Pedid y se os dará: buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

                          Mateo 7:7

Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.

                          Mateo 7:8, 



                                              Que Dios te bendiga y te guarde..

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