sábado, 27 de abril de 2019

El descenso de Cristo a los Infiernos


El descenso de Cristo a los infiernos

La conocida frase : “Descendió a los infiernos” proviene del llamado Credo de los apóstoles, y constituye una interpretación forzada de varios pasajes. No hay evidencia bíblica de que Cristo fuera en su muerte a algún lugar.

Existe un sólo pasaje que ha sido objeto de todo tipo de teorías e interpretaciones diversas, el de 1 Pedro 3:18-20.

En base de este pasaje hay de los que afirman que después de Su muerte Cristo fue a predicar el evangelio a los espíritus encarcelados. No obstante, esto no es lo que dice el pasaje. Pedro habla, en el contexto de una exhortación a los cristianos, de avergonzar a los incrédulos mediante su buena conducta, que así les serviría de testimonio, de la predicación que tuvo el mundo antiguo, y cómo los espíritus encarcelados, que habían vivido en aquellos tiempos, habían sido desobedientes a la predicación que les había sido dada por el Espíritu de Cristo en su paciencia ( Gén. 6:3; 1 Pedro 1:11 ) Con esto concuerda la afirmación de las Escrituras de que Noé fue pregonero de justicia.

La Biblia dice:

“ Porque también Cristo padeció por los pecados una sóla vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado (por ) en espíritu;

En el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados;

Los cuales en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, cuando se aparejaba el arca; en la cual pocas, es a saber , ocho personas fueron salvas por agua.”

1 Pedro 3:18, 19 y 20

Como dice un viejo refrán de los días de la cocina a leña, aquí encontramos un ejemplo de “ la olla diciéndole negra a la tetera “. Pedro, que criticó a Pablo por escribir algunas cosas que eran dificiles de entender ( 2 Pedro 3:15-16 ), hace lo mismo una cantidad de veces.

El pasaje de 1 Pedro 3:18-19 es una ilustración excelente de esto. ¿ Resucitó el Espíritu Santo a Jesús de los muertos, o Jesús tenía un espíritu dentro de sí que en realidad no murió ?

¿ Interesa esto realmente 20 siglos más tarde, cuando la única preocupación de los cristianos es que tenemos un salvador viviente y no un fundador muerto, como ocurre con todas las demás religiones ?


Muchos comentadores consideran este pasaje como uno de los más difíciles del Nuevo testamento y la mayoría tiende a traducir esta frase, “ en espíritu “, en vez de “por el Espíritu”. Dicha traducción sugiere que se hace referencia al espíritu humano de Jesús en contraste con su “carne”

Si embargo esto crea más problemas que los que resuelve, especialmente en relación con lo que sigue.

Si aceptamos que aquí la referencia es al Espíritu Santo, desaparece el problema de una supuesta aparición de Cristo en el infierno posterior ( o previa ) a la resurrección. Lo que Pedro está diciendo es que así como el Espíritu Santo fue un instrumento en la resurrección de Cristo, también lo fué en la predicación de Cristo a la sociedad antediluviana de los días de Noé...( esto repite ) la idea de Pedro del Espíritu de Cristo testificando en los antiguos profetas de Israel.

Lo que Pedro está enseñando es el poder resucitador del Espíritu Santo, antes que un misterioso ministerio del “ espíritu “ de Jesús. El ministerio del Espíritu se ilustra dramáticamente en las vidas de los cristianos que han nacido de nuevo.

“ Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros” ( Rom. 8:11 )

Resumiendo:

Nuestro Señor Jesucristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y al tercer día resucitó.

Cristo vivió en la tierra como un hombre, fue azotado, escupido, golpeado y sufrió
Como hombre y nuestro Señor murió como hombre, sintiendo todo el peso de nuestros pecados sobre él.


El estuvo muerto tres días y tres noches, durante su muerte el estuvo en el sepulcro y su espíritu o soplo de vida volvió a Dios, Cristo no estuvo conciente en ningún lugar.

El murió por nuestros pecados y resucitó al tercer día.

Cuando el exclamo “ Padre en tus manos encomiendo mi espíritu “ lo que volvió al Padre fue el soplo de vida” no un espíritu conciente.

Nuestro Señor Jesucristo no descendió a los infiernos como dice el Credo llamado de los apóstoles.

Cristo no predicó a los espíritus encarcelados, porque el no estuvo conciente en ningún lugar.


Si usted dice que una parte de Cristo no murió es vana su fé

Yo le Pregunto: ¿ Quién levantó a Jesús de los muertos ?

Las Escrituras nos brindan tres respuestas:

1.- “Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella”
Hechos 2:24

2.- “ Y sí el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros “
Romanos 8:11

3.- Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”
Juan 10:18

Estos pasajes no se contradicen entre sí , los miembros de la Trinidad celestial obran juntos en todos los actos que conciernen a nuestra salvación; así que están unidos en la resurrección de Jesús.

Quiera el Señor bendecir a cada uno de ustedes que leen este escrito.


Domingo Antonio Montecinos Inzunza (DAMI)

                          Abril 2019

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